Implicación del personal
16/07/2020 - Por: - En: Sin categoría - No hay comentarios

La implicación del personal ha sido siempre una de las principales cuestiones que tener en cuenta a la hora de plantearse la implantación de un Sistema de Gestión, independientemente del esquema. Las organizaciones que han conseguido integrar y motivar a su personal han obtenido grandes ventajas, como mejor desempeño y eficiencia de los procesos, obtención de un número mayor de datos y un incremento de su fiabilidad.
En las últimas versiones de las ISO 9001 y 14001, la implicación del personal y el liderazgo de la dirección obtienen una gran importancia, que van a resultar imprescindibles si queremos lograr un buen Sistema de Gestión. Para lograr esta implicación es fundamental que los trabajadores cuenten con la competencia y el poder de actuación necesario.
Para administrar una organización eficaz y eficiente, es importante hacer participar a todas las personas en todos los niveles y respetarlos como individuos. El reconocimiento, el empoderamiento y la mejora de las habilidades y conocimientos, facilita la participación de las personas en la consecución de los objetivos de la organización.

El personal como pilar de la organización

El personal, a todos los niveles, es la esencia de una organización y su total compromiso posibilita que sus habilidades sean usadas para el beneficio de la organización. Para lograr este propósito se deben considerar aspectos tales como:
– Identificación de las competencias del personal para el desempeño de sus funciones.
– Brecha entre las competencias existentes y las deseadas.
– Evaluación periódica del desempeño de todo el personal según metas y objetivos.
– Toma de conciencia acerca de la importancia del trabajo de cada persona y su repercusión en la organización.
– Definición y comunicación clara de las responsabilidades de cada rol.
– Identificación de necesidades de formación.

Ventajas

Que el personal de la organización se muestre motivado aporta numerosas ventajas a la organización:

  • Mayor compromiso con la organización, lo que se traduce en una mayor participación en la misma.
  • Innovación y creatividad en la persecución de los objetivos de la organización.
  • Responsabilidad de los individuos respecto de su propio desempeño.
  • Disposición a participar y contribuir a la mejora continua.
  • Mejora de la imagen de la organización
  • Mayor competitividad empresarial.
  •  Mayor rendimiento laboral.

Además, esta participación conduce a que los trabajadores.

  • Comprendan la importancia de su contribución y función en la organización.
  •  Identifiquen las restricciones de su desempeño.
  • Hagan suyos los problemas y se sientan responsables de su solución.
  • Evalúen su propio desempeño comparándolos con sus metas y objetivos personales.
  • Busquen activamente mejorar su competencia, su conocimiento y su experiencia.
  • Compartan libremente su conocimiento y experiencias.
  • Discutan abiertamente los problemas y los asuntos de la organización.

Clara Bonifacio
Consultor de Sinergias Empresariales

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