Objetivos y beneficios de la gestión por procesos
10/02/2021 - Por: - En: ISO - No hay comentarios

Cualquier actividad o actividades vinculadas entre sí que usen recursos y controles para obtener resultados son un proceso. Para funcionar de una forma óptima, las organizaciones deben identificar los procesos de forma sistemática y también saber cómo se interrelacionan.

Esta gestión se conoce como enfoque basado en procesos. Implantarlo supone la automatización de la gestión, con lo que se consigue optimizar la actividad y cumplir con la estrategia, al aportar una visión global del funcionamiento de la organización.

Es más, son tan relevantes los beneficios de la gestión por procesos, que la actualización de la norma ISO 9001:2015 le dedica especial atención.

Objetivos de la gestión por procesos

El objetivo principal de la gestión por procesos es mejorar los resultados de la organización al lograr niveles más altos de satisfacción de los clientes o usuarios. Este aumento de la productividad se consigue al:

  • Ajustar el gasto interno y eliminar todo lo innecesario.
  • Acortar y optimizar los plazos de entrega.
  • Aumentar la calidad y el valor que perciben los clientes, para mejorar su satisfacción.
  • Optimizar el servicio con actividades de bajo coste pero con un valor que el cliente puede percibir fácilmente.

Por tanto, es imprescindible entender y cumplir las necesidades y requisitos de los clientes en cada proceso y orientarse siempre a aquello que le aporte valor. Asimismo, es necesario medir y controlar los resultados para implementar una mejora continua. Sin duda, la gestión por procesos implica todo un cambio cultural en las organizaciones.

Beneficios de la gestión por procesos

Como decíamos al principio, con esta metodología se consigue una visión completa de cada proceso y de la interacción entre ellos, así como su completa documentación. Pero las ventajas de la gestión por procesos van mucho más allá, puesto que:

  • Aporta una visión integral y completa de la empresa y de su actividad.
  • Permite establecer objetivos comunes para toda la organización, por lo que los departamentos trabajarán en conjunto para lograrlos.
  • Facilita un mejor control de las conexiones e interacciones entre los procesos. Así se puede saber en cada momento qué y cómo se está haciendo.
  • Ayuda a adaptarse mejor y con más agilidad a los cambios, algo fundamental en un entorno tan cambiante como el actual.
  • Señala qué procesos no son productivos, para así eliminarlos.
  • Identifica todo lo que no aporta valor al cliente.
  • Reduce los costes de gestión.
  • Da prioridad al trabajo en equipo, a la cooperación y a la comunicación interna.
  • Fomenta la mejora continua al facilitar la medición constante de cada proceso.
  • Facilita la toma de decisiones y el seguimiento de las que ya se están ejecutando.
  • Favorece la satisfacción del cliente, su compromiso y recomendación.

Si quieres saber qué pasos son necesarios para implantar la gestión por procesos, contacta con Sinergias Empresariales. Te explicamos cómo la enfocamos para mejorar el funcionamiento de organizaciones como la tuya.

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