¿Qué es y para qué sirve la norma ISO 14001?

La norma ISO 14001 es la única norma certificable dentro de la familia de normas 14000. Se trata de una norma internacional que establece “un marco de referencia para proteger el medio ambiente y responder a las condiciones ambientales cambiantes, en equilibrio con las necesidades socioeconómicas”.

La Norma busca un equilibrio entre tres pilares fundamentales: medio ambiente, sociedad y economía; proponiendo a las organizaciones un marco de referencia para proteger el medio ambiente y responder a las condiciones ambientales cambiantes, en equilibrio con las necesidades socioeconómicas.

¿Para qué sirve?

El objetivo final de la ISO 14001 es la protección proactiva del medio ambiente, actuando sobre los impactos generados, así como la utilización de la gestión ambiental como herramienta para gestionar los riesgos empresariales, situando al medio ambiente como oportunidad para la organización. Esta norma ayuda a las organizaciones a lograr los resultados previstos de su Sistema de Gestión Ambiental, con lo que aporta valor al medio ambiente, a la propia organización y a sus partes interesadas.

Certificado ISO 14001 Medioambiente

¿A quién va dirigida?

La norma ISO 14001 va dirigida a todas las organizaciones, independientemente del tamaño, sector, ámbito o actividad, siempre y cuando quieran mejorar el desempeño ambiental de la organización. Se aplica a los aspectos ambientales de sus actividades, productos y servicios que la organización determine que puede controlar o influir en ellos, considerando una perspectiva de ciclo de vida.

Objetivos de la norma ISO 14001

El objetivo que persigue la norma ISO 14001 es “aportar a las empresas un marco para sistematizar la protección del medio ambiente y responder a los cambios de las condiciones ambientales en equilibrio con las necesidades socioeconómicas”.

¿Qué beneficios tiene la norma ISO 14001?

La implantación de un Sistema de Gestión Ambiental permite a las organizaciones aprovechar las oportunidades de prevenir o mitigar impactos ambientales adversos e incrementar los impactos ambientales beneficiosos, particularmente los que tienen consecuencias estratégicas y de competitividad. Además, la alta dirección puede abordar eficazmente sus riesgos y oportunidades mediante la integración de la gestión ambiental a sus procesos de negocio, dirección estratégica y toma de decisiones, alineándolos con otras prioridades de negocio, e incorporando la gobernanza ambiental a su sistema de gestión global.

La implementación de la Norma ISO 14001 favorece la diferenciación frente a la competencia, ofreciendo a los clientes, proveedores y sociedad una imagen de respeto hacia el medioambiente. En resumen, desarrollar un Sistema de Gestión Medioambiental aporta los siguientes beneficios a una organización:

  • Reducción de consumos.
  • Control de residuos generados.
  • Mejora continua de la organización.
  • Disminución de costes.
  • Cumplimiento de la legislación y disminución de riesgo de sanciones.
  • Refuerzo de la imagen de marca.
  • Mejora del rendimiento empresarial.
  • Colaboración e implicación del personal.
  • Acceso o mejora de la puntuación en licitaciones públicas.
  • Facilidad de integración con otros esquemas ISO con estructura de alto nivel, como ISO 9001.
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Cómo implantar y certificar una empresa en ISO 14001

Lo primero que tendremos que hacer será implantar un Sistema de Gestión Ambiental (SGA). Esto implica llevar a cabo varias etapas que a su vez pueden desglosarse en actividades. Para garantizar una máxima eficacia es fundamental realizar una buena planificación de la implantación.

Diagnóstico previo

Sirve como punto de partida para analizar en qué medida la gestión cotidiana se ajusta a los requisitos de la norma de referencia y establecer un plan de trabajo. En esta fase se realizará una revisión de la gestión ambiental actual y su comparación con la norma de referencia. Se extraerán propuestas de mejora y puntos débiles de la organización, en su caso, y se asignarán responsabilidades y recursos necesarios para la implantación. Con toda la información recabada sobre la organización se elaborará un presupuesto lo más ajustado posible.

Durante la implantación debe estar presente el compromiso claro de la dirección, ya que será necesaria su participación para el establecimiento de ciertos procesos (establecimiento de objetivos de medioambiente, definición de la política ambiental y asignación y/o reasignación de recursos, en su caso).

Organización del proyecto

Como hemos mencionado anteriormente, la planificación resulta fundamental para garantizar el éxito de la implantación. Es este punto se planificarán los plazos de implantación y la carga de trabajo. Es recomendable, la designación de un responsable del SGA ya que facilitará mucho el proceso. Dicho responsable tendría que contar con ciertas características:

  • Capacidad de liderazgo y cierta autoridad dentro de la organización
  • Capacidad de comunicación y motivación del personal
  • Buen conocimiento de la organización (estructura, forma de trabajo, actividad productiva)
  • Disponibilidad de tiempo y dedicación para la búsqueda de información, recopilación de datos y elaboración de documentación, en coordinación con el consultor.

El responsable del SGA trabajará mano a mano con el consultor asociado al proyecto.

Información y formación al personal

Para una implantación exitosa es imprescindible la colaboración de todo el personal de la organización.  Durante esta fase habría que informar a todos los integrantes de la organización de los fines que se pretenden con la implantación, del grado de implicación que supondrá y de cómo afectará a cada persona. Esto puede realizarse mediante reuniones y jornadas de sensibilización conjuntas entre dirección, el equipo consultor y el personal. La información facilitada tiene que ser clara, sencilla y adecuada a cada puesto de trabajo.

Es bastante habitual que los empleados muestren reticencias ante aquellos que pueda representar una amenaza hacia la comodidad del camino seguido hasta la fecha. Hay que encontrar una fórmula para que todo el personal participe en el diseño del sistema, aportando sus ideas, conocimientos y experiencias.

Documentación del sistema

La documentación del SGA consiste en plasmar en una serie de documentos (que denominaremos procedimientos o instrucciones), la metodología de trabajo para abordar los requisitos de la norma de referencia, prevenir impactos ambientes y responder de forma adecuada ante situaciones de emergencia.

Por ejemplo, se documentarán las operaciones ambientales de la organización, indicando cuales son los aspectos ambientales (elementos que interactúan o pueden interactuar con el medio ambiente), la evaluación que realizamos sobre ellos teniendo en cuenta, por ejemplo, su impacto en el medioambiente o su cantidad y los controles que implementamos sobre ellos.

En la elaboración de la documentación deben participar las personas implicadas en el proceso que estamos describiendo para garantizar que su contenido está lo suficientemente ajustado a la realidad. Se podrán realizar tantas revisiones como sean necesarias, hasta que se disponga del documento definitivo y pueda implantarse su uso.

Implantación operativa

Esta etapa es la más compleja de todo el proceso y la que nos va a ocupar más tiempo. Consiste en realizar las tareas y las actividades tal y como hemos establecido en los procedimientos o instrucciones. También habrá que recoger datos e información sobre el desempeño de los procesos, así como de consumos o generación de residuos.

Durante el proceso, tendremos que realizar seguimientos para asegurarse de que realmente se siguen las instrucciones dadas, en caso contrario, tenemos que detectar por qué y actuar en consecuencia, realizando las correcciones necesarias en la documentación pertinente.

Esta norma parte de la base de que se conocen y cumplen ciertos requisitos legales ambientales, como por ejemplo, la licencia de actividad, mantenimientos acordes con la legislación aplicable (equipos de protección contra incendios, sistemas de refrigeración, vehículos…), gestión de residuos peligrosos acorde a la legislación (alta como productor de residuos peligrosos documentos de retiradas, condiciones de almacenamiento, manipulación, declaraciones anuales, archivo cronológico, informe de suelos/aguas…), accesibilidad a la fichas técnicas y de seguridad de los productos peligrosos utilizados.

Auditorías internas

Una vez que el sistema está implantado se realiza una comprobación completa del funcionamiento de este y del cumplimiento de los requisitos de la norma de referencia.

De este proceso pueden surgir desviaciones respecto a la norma, que deben ser subsanadas para enfrentarse con seguridad al último punto del proceso: la certificación.

Para más información consultar ¿Qué es una auditoría interna ISO 14001?.

Revisión del sistema

Consiste en valorar la conveniencia, adecuación y eficacia del Sistema de Gestión Ambiental. Esta revisión por la dirección se debe realizarse a “intervalos planificados”; lo común es realizarla, como mínimo, una vez al año. Fruto de este análisis se deben documentar las conclusiones sobre el SGA, las decisiones relacionadas con las oportunidades de mejora continua, cualquier necesidad de cambio en el SGA y necesidades de recursos o de cambios.

Certificación

Una vez que hemos realizado la implantación del Sistema de Gestión Ambiental, tal y como hemos comentado en los puntos anteriores, el siguiente paso para obtener el certificado ISO 14001 es iniciar el proceso de certificación. Lo podemos desglosar en varias fases:

  • Se decidirá con qué entidad acreditada queremos certificar el SGA y se solicitará presupuesto
  • Auditoría inicial. La auditoría consiste en comprobar el cumplimiento de los requisitos de la norma de referencia. Se realiza en dos fases. A la finalización de cada una de las fases de auditoría la entidad certificadora emitirá un informe de auditoría en el que se detallarán, en su caso, los hallazgos o desviaciones encontradas, las recomendaciones de mejora, y la decisión del equipo auditor respecto a la certificación.
  • Tratamiento de desviaciones. Para que la entidad emita el certificado correspondiente es necesario tratar los comentarios en los plazos acordados, ya que, en caso contrario se podría llegar a cancelar el proceso de certificación.
  • Emisión y mantenimiento de certificados. La entidad certificadora revisará los informes de auditoría, acciones correctoras y cualquier otra información relevante y tomará la decisión en cuanto a la emisión del certificado, según corresponda. El certificado será válido, normalmente, por un período de tres años desde la fecha en la que entidad certificadora decide su emisión. El mantenimiento de la validez de un certificado queda sometido al cumplimento de los requisitos de certificación y, generalmente, se realiza una vez al año.

Características de la norma ISO 14001

Podemos destacar varias características de la norma ISO 14001:

Estructura de alto nivel

Quizá la característica más importante de la ISO 9001 es su estructura de alto nivel. Actualmente es habitual que en una misma organización se trabaje de forma conjunta con diferentes sistemas de gestión, algunos genéricos (ISO 9001, ISO 14001, ISO 45001…), otros sectoriales (ISO 158101, ISO 9100…) y otros enfocados a la gestión organizativa (ISO 50001, ISO 22301…).

Estos sistemas comparten requisitos comunes, recursos y responsabilidades para su implementación y funcionamiento, por lo que siempre es deseable perseguir una gestión integrada que permita a la organización establecer políticas y objetivos alineados con una planificación general, optimizar recursos, compartir el sistema documental, un abordaje común de ciertos procesos, y elaborar planteamientos comunes de mejora continua, etc.

Debido a esta demanda creciente de que las normas estén alineadas entre sí surge la estructura de alto nivel. Esta estructura proporciona:

  • Índice común de capítulos y clausulas
  • Textos comunes para la descripción de requisitos genéricos
  • Misma terminología

Modelo PHVA

El ciclo PHVA o Ciclo de Deming (planificar-hacer-verificar-actuar; conocido en inglés como PDCA (plan-do-check-act) es aplicable a un Sistema de Gestión Ambiental y a cada uno de sus elementos y permite lograr la mejora continua. Puede describirse así:

  • Planificar: establecer los objetivos ambientales y los procesos necesarios para generar y proporcionar resultados de acuerdo con la política ambiental de la organización.
  • Hacer: implementar los procesos según lo planificado.
  • Verificar: hacer el seguimiento y medir los procesos respecto a la política ambiental, incluidos sus compromisos, objetivos ambientales y criterios operacionales, e informar de sus resultados.
  • Actuar: emprender acciones para mejorar continuamente.

Pensamiento basado en riesgos

El pensamiento basado en riesgos es esencial para lograr un sistema de gestión ambiental eficaz. Este concepto consiste en planificar e implementar acciones para abordar los riesgos y las oportunidades ya que ciertas circunstancias pueden dificultar (riesgos) o favorecer (oportunidades) la obtención de los resultados previstos y deseados. Abordar tanto los riesgos como las oportunidades establece una base sólida para aumentar la eficacia del Sistema de Gestión Ambiental, alcanzar los resultados previstos y prevenir los efectos negativos no deseados.

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